El pasado martes 15 de enero, algunos compañeros del ceu y yo viajamos a Madrid, junto con nuestros profesores de Comunicación Audiovisual II ( Asunción Serrano) y el profesor de producción periodística( Sergio Martínez) para ver las instalaciones de Antena3 televisión( en San Sebastián de los Reyes), la redacción de El País y 20 Minutos. Comenzamos nuestra visita viendo los platós de El Diario de Patricia y Espejo Público. El primero de ellos es de dimensiones muy pequeñas, aunque en televisión debido a que utilizan objetivos que agrandan las formas ( los gran angulares) desde nuestras casas parece que los platós sean inmensos. Después vimos el plató de informativos y su gran redacción, que ese sí era realmente impresionante. Después de esta visita, ya muertos de hambre, nos desplazamos al barrio La Latina de la capital, donde fuimos a comer a la Taberna Almendro 13, que se encuentra, como su propio nombre indica en la calle Almendro 13. En este restaurante pedimos unos huevos rotos y unas roscas de carne ( demasiada comida, acabé llenísima, pero ¿ cuándo no? jeje). Después de este enfitorro nos dirigimos, por si todavía no habíamos saciado nuestro estómago, a una cafetería-pastelería ( no recuerdo su nombre, pero se encontraba a pocos metros de la taberna) donde comenzamos a pedir toda clase de pequeñas tartas: de plátano con chocolate( lo mejor que he probado en mi vida!!! que sabores Dios miooo), dulce de leche, de tres clases de chocolate, de frutas… Tengo que decir que Manu y yo compartimos tarta con mi profesora Asunción Serrano , quien muy amablemente nos invitó a comer de su pastel ( todo un detalle por su parte).
Y entonces sí, ya después de esto proseguimos nuestro camino, ahora rumbo a la redacción de El País. Era bastante grande y pudimos ver la redacción donde se
encontraban los de la edición digital, que en su mayoría eran todos jovencísimos. Y como última parada terminamos en 20 Minutos. Tuve la suerte de poder ver a mi queridísima amiga Vanessa y me quedé con ella el tiempo que mis compañeros y profesores visitaban la redacción, por lo que no participé en esta última visita. Pero mereció la pena esta pequeña fuga, ya que verla y hablar con ella, aunque sólo sea un momento, lo compensa todo.
